Hay gente tan sumamente ordenada
que le resulta incómodo el hecho de tener que comer todos los días. Le resulta
engorroso manchar pucheros, platos y
demás… para luego tener que recoger y ordenar….incluso aunque no sean ellos
quienes preparen la comida y recojan la cocina.
Somos susceptibles de que
cualquier cosa nos pueda resultar irritante.
Hay gente que disfruta corriendo,
nadando, jugando al tenis…, hablando con amigos, jugando a las cartas,…leyendo.
Algunos haciendo voluntariado en organizaciones que defiendan unas determinadas
posturas que favorecen a la mayoría: ecologistas, Cruz Roja, Cáritas, Médicos
del Mundo…
Pero todos sabemos que hay gente
peligrosa, gente que más vale que no nos la tropecemos en el camino, gente que
cuanto menos poder tenga, mejor.
Entre las personas peligrosas,
las que considero que potencialmente
pueden hacer más daño a más cantidad de personas son los que se preocupan por
la superpoblación y los que son capaces de juntar las palabras riesgo y
longevidad.
Considero peligrosas a estas
personas y considero obsceno su discurso.





