Conozco pocos detalles de su vida. Pero por algo que solía decir, estos días en los que se habla tanto del aborto y en los que se ha hablado de las cantidades de millones que se llevan algunos cuando dejan de “trabajar”, me viene a la mente.
Era el pequeño de nueve hermanos de una
familia venida a menos. Su padre arruinado y humillado cayó enfermo y cada uno
de los hijos hacía lo que podía para que hubiera comida en su casa. A él le
tocó buscarse un jornal desde que era un niño. Apenas tuvo educación. Supongo
que aprendió a leer, escribir y poco más.
Llegó la guerra y cuando le
llamaron a filas decidió que no iba a disparar contra nadie. Intentó cruzar la
frontera pero lo pillaron y lo metieron
en la cárcel. Allí estuvo bastante tiempo por desertor.
Pasó el tiempo y se casó. Tuvo
tres hijos. Tuvo que hacerse cargo de la educación de los mismos prácticamente sólo
porque su mujer tenía una enfermedad: era alcohólica.
Me viene a la mente estos días sobre todo por una frase que utilizaba cuando alguien le jugaba una mala
pasada o tenía un comportamiento
despreciable. En esos casos decía: ¡Ojalá vivas 100 años!, pá que sufras.
No sé si es una frase conocida y
hay mucha gente que la utiliza. Él la utilizaba y hacía reír a los de su
alrededor como con otras muchas cosas de las que decía y con su forma de
enfocar las situaciones que le planteaba la vida.
Una vida dura, no mucho más que
la de millones de personas.
“La vida es un valle de lágrimas””
La vida son cuatro días y tres se los pasa lloviendo”
No, no justifica que nos creamos
dueños de la vida de nadie. No hace falta que seamos generosos y matemos a los
más débiles. Él desertó, decidió no disparar contra nadie. No se dedicó a hacer
favores.
Por otro lado si vivir 100 años
no es fácil, vivirlos en un estado en los que podamos disfrutar de las cosas
que ofrece la vida es prácticamente imposible. Esa evidencia hace que me
resulte difícil de entender para qué contra necesita nadie 88 millones de euros
cuando tiene edad de jubilarse. Máxime cuando se trata de personas tan
sumamente competentes en el mundo de las finanzas que se supone que pueden
conseguir, sin mayor problema, hacer dinero con su dinero.
