Ni hay trabajo, ni lo va a haber. ¡Qué trabajen las máquinas! La mayoría de la gente no busca trabajo, busca dinero. Algunos, el dinero por el dinero, la mayoría dinero para poder vivir con dignidad.
Hay quien se busca la vida
especulando, incluso piden dinero prestado para especular y ganar dinero sin
producir nada. También las estafas y los robos están proliferando. Cada uno se busca la vida como puede.
Está claro que no vamos a
ganarnos la vida trabajando. Pensando y pensando que esto nos lleva a la
destrucción, que nos comen las máquinas. Se habla de cambiar el sistema. Se
habla de guerra, de limpia, de que estamos encima de un polvorín.
He llegado a la conclusión de que
las ciencias económicas no tienen recursos, que habría que replantearse muchas
cosas.
Para calcular el precio de un
producto, hay que saber cuánto nos cuesta producirlo. Cuantos más productos
similares producimos disminuye el coste de producción de cada unidad. Si no hay
demanda de un producto, si se produce poco de ese producto, los costes de
producción unitarios aumentan considerablemente.
Para que haya demanda
de cualquier producto, las personas tienen que tener un cierto poder adquisitivo.
Si queremos que la economía siga funcionando deberíamos cobrar por necesitar,
no sólo por trabajar. Tiene que haber algún sistema.
Dándole vueltas al tema llego a
esa conclusión y compruebo que, en cierto modo, es lo que ha estado ocurriendo
delante de mis narices a lo largo de todos estos años.
Parece que hay algún interés en
que la economía no tire, parece que hay algún interés en que esto no acabe
bien.
Hace tiempo que no estoy al tanto,
pero he llegado a ver que a un viaje para jubilados, quien tenía una
pensión más elevada renunciaba a ir porque le resultaba muy caro, mientras que quien
tenía una pensión muy escasa optaba por ir porque le salía mucho más barato.
También he llegado a ver pisos
preciosos baratísimos, porque quien los ocupaba tenía muy pocos ingresos y eso
le daba derecho a acceder a unos pisos que estaban vetados a quien tenía unos
ingresos más decentes.
La gente con pocos ingresos ha
estado consiguiendo las mismas cosas, o mejores, a precios mucho más baratos.
Economía sumergida aparte,
aunque no es fácil apartarla porque es
mucha, de alguna forma se ha estado cobrando en función de las necesidades porque
había muchos bienes a los que la gente que tenía pocos ingresos optaba a un
precio mucho menor.
Y ahora, este acoso y derribo
porque, según dicen, se ha gastado demasiado. No sé si se ha gastado demasiado.
Se ha especulado demasiado y se sigue especulando y se continúa fomentando la
especulación. El dinero por el dinero. ¡Ya está bien!